Producción: Uwe Boll,
Daniel Clarke, Shawn Williamson
Guion: Guinevere
Turner
Música: Henning Lohner
Fotografía: Mathias Neumann
Protagonistas: Kristanna Loken, Michael Madsen, Matthew
Davis, Will Sanderson, Billy Zane, Udo, Kier, Michael Paré, Meat Loaf, Michelle
Rodriguez, Ben Kingsley
Enésima película chorra de Uwe Boll. Debe ser alguna broma el que sus producciones sean tan espantosas, no creo que nadie pueda hacerlo tan mal sino es a propósito. Sin embargo, concentra el morbo para algunos de nosotros, que vemos sus producciones para consolarnos en nuestras horas bajas: Siempre es que hay gente peor.
Esta vez es una de vampiros, para la cual se prestan actores
conocidos como Michael Madsen, Ben Kingsley, Michelle Rodriguez y Meat Loaf. Como
se nota que después de todo, Hollywood no paga bien a todo mundo.
La película en verdad trata sobre… sobre nada. Porque no hay historia
o la escribió algún descerebrado (Guinevere Turner). Es la adaptación, la
tristísima adaptación de un videojuego que nadie se tomó la molestia
de jugar para inspirarse.
Pero bueno, no todo es tan malo. BloodRayne estuvo nominada a varios
premios importantes: Peor guión, Peor película, peor actriz (Kristanna Loken), Peor actriz de reparto (Michelle Rodriguez) y peor actor de reparto (Ben
Kingsley), aunque lastimosamente no obtuvo ninguno. Yo también recuerdo haber visto peliculas mucho peores.
De final. Se han rodado dos secuelas, una en 2007 y otra en 2010,
aunque no he tenido la fuerza de voluntad necesaria para verlas.
Protagonistas: Kåre
Hedebrant, Lina Leandersson, Per Ragnar, Ika Nord, Mikael Rahm
Sinopsis
Si a uno le cuentan de una película de vampiros que trata de un
niño llamado Oskar que tiene 12 años, que es víctima de maltrato
por algunos compañeros de colegio y que se hace amigo de una vampira congelada en
una edad similar a la suya llamada Eli y que aparte, resuelven las dificultades que
se les crean a través de dos horas de metraje para finalmente terminar juntos
pues… Lo primero que pienso: Producto de entretenimiento de incluso más baja
calidad que Crepúsculo y que por supuesto no vale la pena. Pero ésta hay que verla.
Es una película ambientada en los 80´s en Estocolmo. Excelentes fx, música, diálogos, ambientación fría, oscura, muy propicia, todo muy delicado. Una historia contada como si fuese un cuento de amor entre preadolescentes, hasta cuando caes en cuenta que en verdad es una historia terriblemente sombría. Una Vampira centenaria está condenada a un cuerpo en apariencia de 12 años y tiene problemas para pasar desapercibida en sociedad. Decide, aprovechando su experiencia y la personalidad fracturada de su amiguito, someterlo a la esclavitud hasta el fin de sus días, como antes hizo con el que aparentaba ser su padre y quien tenía la obligación de alimentarla y servir de fachada ante los vecinos.
En verdad un enfoque original donde no falta la sangre, la trepada de muro y demás exhibiciones de poderes vampíricos. Técnicamente la película es algo lenta, se desliza suavemente describiendo el poderoso pero sutil influjo de Eli envolviendo a Oskar. Lo más parecido al amor.
<Déjame entrar> resulta revitalizante para el género. Un patadón en los huevos para los productores de vampirines amanerados y góticos que se pasan más tiempo lamentandose que mordiendo cuellos. Está basada en un libro del mismo nombre escrito por John Ajvide Lindqvist quien además hace el guión. En el libro se dan algunos detalles importantes que explican algunas cosas de la película como la cicatriz en la pelvis de Eli.
A veces he pensado que lo único real de la película es el Bullying y que Oscar imagina una salida para su vida desamparada: Sueña con una venganza y un escape. Psicología infantil o algo así.
Interpretación: Stuart Townsend (Lestat de Lioncourt), Marguerite Moreau
(Jeese Reeves), Aaliyah (Reina Akasha), Vincent Perez (Marius), Paul McGann
(David Talbot), Lena Olin (Mahret), Christian Manon (Mael), Claudia Black
(Pandora), Bruce Spence (Khayman), Matthew Newton (Armand), Tiriel Mora (Roger
Smythe), Megan Dorman (Maudy).
Guión: Scott Abbott y Michael Petroni; basado en "Las crónicas
vampíricas" de Anne Rice.
Producción: Jorge Saralegui.
Música: Richard Gibbs y Jonathan H. Davis.
Fotografía: Ian Baker.
Montaje: Dany Cooper.
Diseño de producción: Graham 'Grace' Walker.
Dirección artística: Tom Nursey.
Vestuario: Angus Strathie.
Sinopsis
Lestat el vampiro, se despierta en la actualidad (La película se estrena en 2002), en pleno auge del Nu Metal, siendo Korn su máximo exponente y decide formar una banda de este género y dar a conocer al mundo su existencia vampírica, eterna y al parecer solitaria y aburrida. El resto de la película es él poniéndose mucha ropa gótica, yendo por ahí con cara paliducha y labios rosaditos. Supuestamente hay una historia detrás con una diosa vampira, otros vampiros de reparto y humanos insignificantes y feos pero resulta todo tan intrascendente ante la hermosura de Lestat, que no vale la pena destacarlo. Al final y de alguna forma, se enamora de un ejemplar humano de sexo femenino (juro que pensé que era gay), la convierte en vampiro gótico como él y se pierden en la oscuridad eterna.
Es de resaltar que hay personas a las cuales les encanta esta película que está
basada en una serie de libros de Anne Rice, que no he leído y tal vez no lea
nunca. Si te gustan los vampiros tipo “Interview with the Vampire” y/o eres fan de la saga
Crepúsculo, ésta es tu película.
CREPÚSCULO
(TWILIGHT)
Titulo en español: Crepusculo
Dirección: Catherine
Hardwicke
Dirección artística: Christopher L. Brown, Ian Phillips
Producción: Greg Mooradian, Mark Morgan, Wyck Godfrey
Guion:Melissa
Rosenberg, Stephenie Meyer (novela)
Año: 2008
Música: Carter Burwell
Fotografía: Elliot Davis
Montaje: Nancy Richardson
Vestuario: Wendy Chuck
Protagonistas: Kristen Stewart, Robert Pattinson
Sinopsis
Bella Swan es una chica adolescente que viaja a vivir con su padre en un pueblucho en el estado de Washington llamado Forks donde llueve mucho y hace poco sol. En el colegio donde termina estudiando conoce un joven con apariencia anémica de 17 años llamado Edward Cullen. Edward la salva de morir un par de veces haciendo gala de sus poderes vampíricos de modo que se ve obligado a confesar la verdad: Es vampiro, al igual que sus amigos y por eso todos llevan rayitos en el pelo y no se juntan con los otros chicos del colegio, que no es porque sean unos creídos no vaya a pensar mal. Cosa que a ella le parece muy bien y al poco tiempo se enamoran perdidamente. En un momento en que están jugando beisbol de vampiros, llegan unos colegas nómadas que están de cacería y se les antoja chuparle la sangre a Bella Swan pero, Edward y sus amigos impiden tamaña afrenta. Después de largas y aburridísimas escenas, Bella y Edward se hacen novios y al final y en parejita asisten al baile del colegio.
Lo que me gustó: La fotografía y
la banda sonora son decentes.
Lo demás: Hay una escena en que Edward y Bella van al filo de
una montaña y el pobre se pone al sol y
resulta que brilla y ella le dice que es ¡bellísimo! Puff. Los diálogos son absolutamente ridículos, cursis a morir. Kristen Stewart con sus gestos o más bien ausencia de gestos, parece más muerta
que los mismísimos chupa-sangre.
Viendo como están las cosas en
este mundo, no me extraña que fuera un éxito en taquilla, si Jersey Shore
lleva 5 temporadas ¿porque este bodrio no puede ser taquillero?